miércoles, 4 de abril de 2012

Picture of a feeling: Capitulo 1

Aby
Miraba a través de la ventanilla del coche mientras sentía que el camino a casa se hacía eterno. Acababa de enterrar a mi madre y sólo quería llegar a casa. Solo quería encerrarme en mi cuarto, estar sola, no quería pensar. Pero sobre todo no quería sentir.
Desperté, fui incapaz de levantarme, sentía que la cabeza me iba a estallar y todo me daba vueltas. Mientras la habitación se estabilizaba recordé los últimos días, la estancia en el hospital, la cara de pena del doctor cuando me dijo que mi madre había muerto, el sencillo funeral y el posterior entierro, pero sobre todo recordaba las miradas de lastima de todos a mi alrededor.
_ Pobre, apenas es una niña.
_ ¿Quien cuidara de ella ahora?
_Primero su padre las deja y ahora su madre muere…
No soportaba esta parte de mis recuerdos. No quería la lastima de aquellas personas. Apreciaba la presencia de las personas que quisieron a mi madre y que me querían pero no podía soportar las miradas curiosas en el funeral, no sabía cómo había podido contenerme para no gritarles. Aun no me sentía con fuerzas para recordar el accidente.
Decidí que era hora de levantarme. Cuando salí vi que Alex ya había hecho las maletas y esta desayunando. Me senté frente a él.
_Buenos días Alex
_Buenos días Aby-Alex dudo-. Me iré en unos minutos. ¿Estas segura de que tu padre te ayudara? Sabes que no tengo problemas en llevarte conmigo.
_ Pues tanto como segura no, pero algo hará. No te preocupes, de todas formas mamá y tú iban a mudarse dentro de unos meses y yo me quedaría aquí.
_ Es que no me gusta la idea de dejarte sola Aby, y menos cuando aun no te recuperas del accidente- aquí se calló abruptamente.
Sentí que me ponía rígida y el nudo de mi garganta empezaba a formarse, pero respire y respondí:
_Ya hablamos de esto con el doctor, dijo que mientras fuera a hacerme los chequeos estaría bien, puedo arreglármelas sola. A ti te espera tu nuevo trabajo así que no quiero peros. Mira Alex hiciste muy feliz a mi madre y ahora quiero que tú también lo seas, un nuevo ambiente te ayudara, sufriste tanto como yo.
Los ojos de Alex se cristalizaron y pensé que había metido la pata, pero él me dio las gracias y me abrazo. Las lágrimas empezaron a resbalar por mi cara sin control y con cada sollozo me dolía la herida del abdomen. Después de unos minutos Alex se fue y supe que le iría bien.
Nada volvió a la normalidad, yo era otra persona. No dormía, no comía, no vivía. Mis amigos ya no sabían qué hacer, hasta que un día, después de dos años, Sam me dijo muy molesta:
-Ya basta! Se acabo Aby, no puedes seguir así. Es horrible que tu mamá haya muerto, pero si tu estas viva es para que lo aproveches. No soporto ver como te desvaneces, deberías verte al espejo! Estas mas flaca, tus ojeras no son normales, si te quieres morir pues felicitaciones lo estas logrando!
Dios, como me dolió que me dijera todo eso. Yo sabía que era verdad, pero no es que yo quisiera morirme, es que no sabía como vivir después de lo que había pasado. Lo último que recuerdo es a Sam mirándome con compasión y después todo fue oscuridad.
De repente iba conduciendo mi auto, no tenía idea de cómo había llegado ahí y era invierno, nevaba, mi madre iba a mi lado. Estábamos discutiendo cuando un auto se nos atravesó y lo esquive, mi mamá me pregunto si estaba bien, le dije que si. Cuando arrancamos de nuevo una moto resbalo en el hielo y al esquivarla una camioneta nos dio a nosotros, nos fuimos a pique por el acantilado, el parabrisas se rompió y un pedazo de cristal se incrusto en mi abdomen, en ese momento mi mama me protegió con su cuerpo. Abrí los ojos, mi mama me miraba mientras las lagrimas corrían por su rostro, me dijo que me amaba y entonces vi su herida y supe que no sobreviviría, pero no me importo, luche por sacarla del coche, estaba cansada, los ojos me pesaban y sentía como la sangre resbalaba por todos lados, mire a mi madre hasta que caí inconsciente. Desperté en el hospital, Alex tenía los ojos rojos y hablaba con el doctor, me explicaron mis heridas y que tenía que guardar mucho reposo, y al final me dijeron lo que ya sabía, mi madre había muerto… por protegerme.
Alguien me llamaba, pero no era la voz del doctor, era una mujer, pero quien? Era Sam, entonces abrí los ojos. Estaba en mi habitación, no era invierno y Sam y otro chico me miraban preocupados. Había sido un sueño, el sueño que me perseguía, por eso no dormía.
_Gracias a Dios- dijo Sam y me miraba aliviada.
El chico me estaba tomando el pulso, yo lo conocía pero no tenía idea de donde.
_Te sientes bien?- dijo y miraba su reloj.
_Si muchas gracias. Ah disculpa pero quien eres?
_Me llamo Taylor mucho gusto. Íbamos pasando cuando tu amiga salió a la calle buscando ayuda porque te habías desmayado.
Sam estaba roja como un tomate, miraba al chico como si fuera un dios y muy apenada. Que pasaba aquí? Le hice señas con la mirada, pero solo tenía ojos para Taylor, así que la llame:
_Sam?
_ Si es cierto, fueron muy amables- entonces la interrumpieron.
_Encontré el alcohol- dijo un chico rubio mientras abría la puerta.
_No hace falta Jeremy, ya despertó_ dijo Taylor
Ahora si estaba confundida, me había percatado del plural pero no había tenido ocasión de preguntar, y este chico también se me hacia tan familiar, pero no podía pensar claramente. Mire a Sam otra vez, su mirada iba de un chico al otro. Tuve que llamarla de nuevo, vio que yo no comprendía nada y me dijo:
_ Ay Aby! Taylor? Jeremy? Paramore?
_ Taylor York y Jeremy Davis están en mi casa? Debo seguir inconsciente…

3 comentarios:

  1. Demonios, la escena del auto fue increíble. Si no continúas esto, YO te aviento de un cantilado
    ....

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  2. ya lo había leído, y me gustó!, espero el próximo cap!

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  3. Esta muy bueno, esperare el siguiente capitulo =)

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